Santos PAPIA Y MAURO, SOLDADOS, MÁRTIRES EN LA VIA NOMENTANA

Sobre la Vía Nomentana, en el Coemeterium Maius, fueron sepultados dos soldados romanos que vivieron durante las persecuciones de Diocleciano: Papías y Mauro. Fueron martirizados por haberse convertido al cristianismo. Son los santos patronos de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri.
San Costanzo, obispo de Perugia



Primer obispo de Perugia, escapó al martirio por primera vez durante las persecuciones de Marco Aurelio. Encarcelado, convirtió a sus carceleros y recuperó la libertad, pero de nuevo fue arrestado y decapitado en 170. La primera catedral de la ciudad fue construida en el lugar de su sepultura.
San Sulpicio Severo



Sulpicio Severo destacó inicialmente por su elocuencia y su aguda capacidad jurídica, cualidades que, sumadas a su matrimonio con la hija de un cónsul, le auguraban una brillante carrera en las altas esferas del imperio. Sin embargo, aquella vida de éxito mundano y riqueza se vio truncada repentinamente por la muerte de su esposa, un acontecimiento que lo sumió en una profunda tristeza y desvaneció sus sueños de gloria terrenal. Lejos de sucumbir a la desesperación, buscó refugio en la piedad, encontrando en la fe y en la amistad con San Martín, obispo de Tours, el consuelo necesario para reorientar su existencia.
Decidió consagrarse a Dios y desprenderse de su patrimonio, aunque, a diferencia de otros, optó por ceder sus bienes a la Iglesia reservándose el usufructo. Esta transformación radical le costó el rechazo de su padre y las burlas de sus antiguas amistades, pruebas a las que se sumaron graves problemas de salud que logró superar gracias a la fortaleza de ánimo que le brindaba la gracia divina. Su nombre pasó a la posteridad principalmente por su labor como biógrafo de San Martín; a pesar de la discreción del santo, Sulpicio recopiló sus vivencias directas y los testimonios de los monjes de Marmoutier y de la Iglesia de Tours para narrar la vida de su mentor espiritual.
