Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), virgen y mártir carmelita, Patrona de Europa

Santa Teresa Benedicta de la Cruz, nacida Edith Stein en el seno de una familia judía, transitó desde una brillante carrera filosófica y una etapa de racionalismo hasta la conversión plena al catolicismo tras el encuentro decisivo con la obra de Santa Teresa de Jesús. Ingresada en el Carmelo con la firme voluntad de abrazar la cruz y unirse al destino trágico de su linaje, fue deportada desde Holanda al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau como represalia nazi contra la Iglesia. Allí, consolando a los niños y ofreciendo su vida con la frase «Ven, vamos por nuestro pueblo», sufrió el martirio en las cámaras de gas; canonizada por Juan Pablo II en 1998 y declarada Copatrona de Europa, su legado intelectual —plasmado en obras como Ser finito y ser eterno— y su sacrificio permanecen como un baluarte de la dignidad humana, la tolerancia y la búsqueda de la Verdad frente a la barbarie totalitaria.
San Romano, mártir en la via Tiburtina

Un soldado movido por la piedad de un torturado. Comienza y termina en pocos instantes la historia de este mártir. Mientras asiste al suplicio de S. Lorenzo, aprovecha una tregua para acercarse a él con una jarra de agua pidiendo el Bautismo. Lo azotan. Grita “¡soy cristiano!” y por esto lo matan.
