San Brigida, religiosa, Patrona de Europa

Santa Brígida de Suecia, aristócrata y madre de ocho hijos —entre ellos Santa Catalina—, vivió una primera etapa de profunda fe conyugal hasta que, tras la muerte de su esposo, se despojó de sus bienes para abrazar la vida monástica y fundar la Orden del Santísimo Salvador. Establecida en Roma desde 1349, dedicó la segunda parte de su vida a la caridad y a la mística, plasmada en sus Revelaciones, mientras luchaba incansablemente por el regreso del Papa desde Aviñón y por la paz en una Europa asolada por la Guerra de los Cien Años. Peregrina penitente hasta Tierra Santa a pesar de su avanzada edad, falleció en la Ciudad Eterna en 1373 sin ver el retorno definitivo del Pontífice, siendo canonizada en 1391 y declarada Copatrona de Europa por San Juan Pablo II en 1999 en reconocimiento a su modelo de santidad y búsqueda de la unidad.
