San Francisco de Sales, obispo de Ginevra, doctor de la Iglesia, fundador de la Orden de la Visitación, patrón de la prensa católica

Nacido en 1567 en el seno de una familia noble de Saboya, Francisco de Sales satisfizo inicialmente las expectativas paternas estudiando derecho en Padua, aunque su vocación real lo llevó a ordenarse sacerdote en 1593. Su ministerio comenzó con la ardua tarea de reevangelizar la región calvinista de Chablais, donde enfrentó un clima de hostilidad física y espiritual. Ante la imposibilidad de la predicación ordinaria, ideó un ingenioso sistema de comunicación mediante hojas y carteles que deslizaba por debajo de las puertas o fijaba en lugares públicos, exponiendo las verdades de la fe de manera sencilla. Esta perseverancia, sumada a su caridad en Thonon, logró apaciguar los prejuicios anticatólicos antes de asumir, en 1602, la diócesis de Ginebra con sede en Annecy, donde se volcó en la reforma del clero y la catequesis.

Su trayectoria espiritual quedó marcada en 1604 por el encuentro con Juana Francisca Frémyot de Chantal, con quien entabló una profunda amistad que dio origen a una fecunda colaboración. Fruto de esta dirección espiritual nació Filotea o Introducción a la vida devota, una obra clave diseñada para enseñar que la santidad es posible en la vida cotidiana y civil. Juntos fundaron en 1610 la Congregación de la Visitación de Santa María, que evolucionó de la asistencia a los pobres hacia la vida contemplativa y la educación. Francisco completó su legado teológico con el Tratado del amor de Dios, antes de fallecer en Lyon en 1622, siendo sus restos trasladados a Annecy el 24 de enero del año siguiente.

Beato José Timoteo Giaccardo, sacerdote

Fue el primer miembro de la Pía Sociedad de San Pablo en ser beatificado por Juan Pablo II en 1989. Originario de Alba, Piamonte, fue el primer director de la nueva casa paulina en Roma donde fue formador y evangelizador a través de un sabio uso de los medios de comunicación social.