San Evaristo, papa

Griego de Antioquía pero nacido en Belén, Evaristo se convirtió en el cuarto o quinto sucesor de Pedro, alrededor del 97 y gobernó durante unos 9 años, hasta aproximadamente el 105. No se conoce casi nada de su pontificado, pero según algunas tradiciones murió como mártir bajo el imperio de Trajano.
San Evaristo, papa

Griego de Antioquía pero nacido en Belén, Evaristo se convirtió en el cuarto o quinto sucesor de Pedro, alrededor del 97 y gobernó durante unos 9 años, hasta aproximadamente el 105. No se conoce casi nada de su pontificado, pero según algunas tradiciones murió como mártir bajo el imperio de Trajano.
San Frumencio, obispo, apóstol de Etiopía
San Frumencio, venerado como el «Apóstol de Etiopía», protagonizó una extraordinaria odisea que lo llevó de ser un joven cautivo superviviente de una masacre en el Mar Rojo a convertirse en el administrador del reino de Axum y tutor del futuro monarca. Tras obtener la libertad, renunció a volver a su patria para solicitar a San Atanasio de Alejandría el envío de misioneros, siendo él mismo consagrado como el primer obispo de aquellas tierras. Conocido por el pueblo como «Abuna Salama» o «padre pacífico revelador de la luz», sentó las bases del cristianismo africano mediante una profunda inculturación que incluyó la traducción de la Biblia y la adaptación de la liturgia a las tradiciones locales.
