San Guido de Brabante

San Guido de Anderlecht, venerado como el «pobre de Anderlecht» y considerado un precursor espiritual de San Francisco de Asís, nació en una familia campesina y optó por una vida de pobreza evangélica radical. Tras interpretar el naufragio de una empresa comercial benéfica como una señal divina, se despojó de todo para peregrinar durante siete años por los grandes santuarios de Europa y Tierra Santa, viviendo de la caridad y compartiendo lo poco que tenía con los indigentes, siendo testigo de prodigios como el de su alforja. Su regreso a casa, marcado por la enfermedad tras cumplir una última misión confiada en Roma, culminó con su muerte y posterior olvido, hasta que los milagros ocurridos junto a su tumba en la colegiata de la ciudad motivaron su canonización en 1112.
