San Barnabás, apóstol

José, a quien los Apóstoles llamaron Bernabé o hijo del consuelo, fue un levita originario de Chipre que se distinguió en la primitiva comunidad de Jerusalén por su generosidad al vender sus propiedades en favor de los necesitados y por ser, según ciertas tradiciones, uno de los 72 discípulos originales. Su figura fue fundamental en la integración de San Pablo en la Iglesia, pues fue él quien lo acogió y presentó ante los recelosos apóstoles tras su conversión, reclutándolo posteriormente para colaborar en la evangelización de Antioquía, ciudad donde los seguidores de Jesús recibieron por primera vez el nombre de cristianos. Tras realizar juntos un extenso primer viaje misionero y participar en el Concilio de Jerusalén para dirimir la cuestión de la circuncisión, surgió un desacuerdo entre ambos respecto a la compañía de Juan Marcos, primo de Bernabé, lo que provocó que sus caminos se separaran: Pablo partió hacia Asia y Bernabé regresó a Chipre. Aunque las Escrituras no detallan su destino final, textos bizantinos y tradiciones posteriores le atribuyen la evangelización de Milán, considerándolo su primer obispo, y sitúan su martirio por lapidación en Salamina en el año 61, donde sus reliquias fueron veneradas siglos después.

San Restituto, mártir en la via Nomentana

Fue arrestado en Roma durante las persecuciones de Diocleciano por predicar contra los dioses paganos. Por negarse a ofrecerles sacrificios, fue azotado hasta la muerte por orden de la corte de Hermógenes. Fue seputado en la 16ª milla de la Via Nomentana.  

San Juan de San Facondo, sacerdote agostiniano

San Juan de Sahagún, nacido en 1430 en el seno de la noble familia González tras las plegarias de sus padres, mostró desde niño una profunda inclinación espiritual que lo llevó a formarse con los benedictinos y ordenarse sacerdote, aunque pronto renunció a las rentas eclesiásticas y a la riqueza de la Curia para abrazar la pobreza evangélica. Trasladado a Salamanca, ingresó en la Orden de los Agustinos, donde se distinguió por una vida de extrema austeridad, pureza de conciencia y oración contemplativa, llegando a ser elegido Prior en dos ocasiones y recibiendo carismas místicos como la visión del rostro luminoso de Jesús durante la Eucaristía. Su predicación persuasiva y su capacidad para mover a la conversión fueron decisivas para lograr el milagro de la paz y la reconciliación en una Salamanca ensangrentada por guerras de facciones, ciudad donde falleció en 1479 antes de ser canonizado siglos más tarde por el Papa Alejandro VIII en 1690.

San Paola Frassinetti, virgen, fundadora de las Hermanas de S. Dorotea

De Génova, a los 9 años es huérfana y cuida de su padre y hermanos. Mangas enrolladas, se convierte en colaboradora del hermano sacerdote. Funda una comunidad de monjas educadoras, y en Roma recibe ayuda de los Papas. Funda las Hermanas de Santa Dorotea. Juan Pablo II la proclama Santa en 1984.