Beato Nicolás de Forca Palena, sacerdote Jerolamino
Originario de la pequeña ciudad de Teatino, sacerdote de la Orden de los Ermitaños de San Jerónimo (disuelta en 1933). Se trasladó a Roma y fundó una ermita con San Onofrio como su santo patrón. Murió a los cien años, en 1449.
San Miguel, arcángel

San Miguel Arcángel, cuyo nombre «Mi-ka-El» lanza el desafío eterno de «¿Quién como Dios?», es venerado en la tradición bíblica y literaria —desde el Apocalipsis hasta la Divina Comedia de Dante— como el «Príncipe de la milicia celestial» que lidera la batalla contra Lucifer y protege perpetuamente a la Iglesia. Su figura de guerrero espiritual inspiró al Papa León XIII quien, tras una estremecedora visión en 1884 sobre el asedio del mal a la Iglesia, compuso la célebre oración de exorcismo y súplica a su protección; una invocación que, rescatada del olvido por San Juan Pablo II, permanece como un escudo indispensable contra las fuerzas de las tinieblas y el espíritu del mundo.
San Rafael, arcángel

San Rafael Arcángel, figura central del libro bíblico de Tobías, se manifiesta como el enviado divino para socorrer las aflicciones del piadoso Tobit y de su futura nuera Sara. Oculto bajo la apariencia de un viajero experto, guía al joven Tobías en una peligrosa travesía, instruyéndolo para utilizar las entrañas de un pez con el fin de vencer al demonio Asmodeo —permitiendo así su matrimonio con Sara— y curar posteriormente la ceguera de su anciano padre. Tras cumplir su misión de sanación y guía, reveló su verdadera identidad como uno de los siete ángeles que asisten ante la gloria del Señor, consolidándose en la tradición como el custodio de los caminantes y de los jóvenes que emprenden el viaje de la vida.
San Gabriel, arcángel

San Gabriel Arcángel, el «mensajero de Dios» por excelencia que permanece ante la presencia del Altísimo, es venerado fundamentalmente por haber portado el anuncio más trascendental de la historia: la Encarnación del Verbo en el seno de la Virgen María. Presente también en las visiones del profeta Daniel y en el anuncio del nacimiento del Bautista a Zacarías, su misión de comunicar los designios celestiales llevó al Papa Pío XII a declararlo patrono de las telecomunicaciones. Junto a los arcángeles Miguel y Rafael, la Iglesia celebra su memoria litúrgica el 29 de septiembre, reconociendo en él al portador de la «buena nueva» que une el Cielo con la tierra.
