23/08/26

Santa Rosa da Lima, virgen, terciaria dominica

Santa Rosa de Lima, primera santa canonizada del Nuevo Mundo, nació en 1586 bajo el nombre de Isabel Flores de Oliva, aunque su extraordinaria belleza le valió desde niña el apelativo floral con el que pasaría a la historia. Siguiendo el modelo de Santa Catalina de Siena, profesó como terciaria dominica viviendo como «virgen en el mundo», transformando el jardín de su hogar paterno en una ermita de oración contemplativa y un refugio de caridad heroica para los enfermos y marginados de la sociedad limeña. Su existencia estuvo marcada por una profunda unión mística con la Pasión de Cristo, ofreciendo sus penitencias y sufrimientos por la evangelización y la salvación de las almas, hasta su muerte en 1617, tras la cual fue aclamada como Patrona del Perú, América y Filipinas.

San Abundio y San Ireneo, mártires en la via Tiburtina

Se sabe poco de la vida de estos mártires. Acusados de haber dado honrosa sepultura al cuerpo de la mártir Concordia, fueron arrojados en una cloaca durante la persecución de Valeriano. Fueron sepultados en el cementerio de San Lorenzo en la Via Tiburtina y su culto ya era muy vivo en el siglo VII.  

San Ciriaco y San Arquelao, mártires de Ostia

Mártires en Ostia, donde son capturados y asesinados por el vicario Ulpio Romolo enviado por Claudio, Ciriaco es un obispo y Arquelao un diácono que realizan prodigiosas conversiones y muchos bautismos entre los paganos. Se les recuerda también junto a san Máximo, mártir en Ostia y presbítero.