San Nicolás de Bari, obispo de Mira
San Nicolás, obispo de Myra en el siglo III, se distinguió por una vida de obediencia y generosidad extrema, utilizando su herencia para socorrer a los más vulnerables, lo que cimentó su fama como protector de niños y navegantes a través de diversos milagros y leyendas. Tras su muerte, el traslado de sus reliquias a la ciudad italiana de Bari en 1087 consolidó su culto en toda Europa. Su figura, venerada especialmente en los países germánicos bajo el nombre de «Sinteklaas», dio origen a la tradición moderna de Santa Klaus y la costumbre de entregar regalos a los niños en su festividad.
