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Lecturas el libro de Tobías. Tob 8, 4b-8

Al final de las bodas, Tobías dijo a Sara:
«Levántate, mujer. Vamos a rezar pidiendo a nuestro
Señor que se apiade de nosotros y nos proteja».
Ella se levantó, y comenzaron a suplicar la protección del
Señor. Tobías oró así:
«Bendito seas, Dios de nuestros padres
y bendito tu nombre por siempre.
Que por siempre te alaben
los cielos y todas tus criaturas.
Tú creaste a Adán y le diste
a Eva, su mujer, corno ayuda y apoyo.
De ellos nació la estirpe humana.
Tú dijiste: «No es bueno que el hombre esté solo;
hagámosle una ayuda semejante a él»,
Al casarme ahora con esta mujer,
no lo hago por impuro deseo,
sino con la mejor intención.
Ten misericordia de nosotros
y haz que lleguemos juntos a la vejez».
Los dos dijeron:
«Amén, amén».

Palabra de Dios.

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