|

Lectura del libro de Tobías. Tob 7, 6-14

En aquellos días, Ragüel, con lágrimas en los ojos, besó
a Tobías y le dijo:
«Bendito seas, hijo. Tienes un padre bueno y noble. ¡Qué
desgracia que un hombre tan honrado y generoso se haya
quedado ciego!».
Y echándose al cuello de su pariente Tobías, lloró de nuevo.
También lloraban Edna, su mujer, y Sara, su hija.
Entonces Ragüel sacrificó un carnero y los hospedó
con suma cordialidad.
Después de bañarse y lavarse las manos, se sentaron la
mesa. Tobías dijo entonces a Rafael:
«Hermano Azarías, di a Ragüel que me dé por mujer a mi
pariente Sara».
Ragüel lo oyó y dijo al joven:
«Come, bebe y disfruta esta noche. Tú eres quien más
derecho tiene a casarse con Sara. No podría yo dársela
a otro, puesto que tú eres el pariente más próximo. Pero
debo decirte la verdad, hijo. Ya se la he dado en matrimonio
a siete parientes y todos murieron la noche de la
boda. Ahora, hijo, come y bebe, que el Señor se cuidará
de vosotros».
Pero Tobías insistió:
«No comeré ni beberé hasta que tomes una decisión
sobre 10 que te he pedido».
Ragüel respondió:
«De acuerdo. Te la doy por esposa según 10 prescrito
en la ley de Moisés. Dios ordena que sea tuya. Recíbela.
Desde ahora sois marido y mujer. Tuya es desde hoy para
siempre. Hijo, que el Señor del cielo os ayude esta noche
y os conceda misericordia y paz».
Llamó Ragüel a su hija Sara y, cuando ella estuvo presente,
la tomó de la mano y se la entregó a Tobías, diciendo:
«Tómala por mujer según 10 previsto y ordenado en la ley
de Moisés. Tómala y llévala con bien a la casa de tu padre.
Que el Dios del cielo os conserve en paz y prosperidad».
Llamó luego a la madre, mandó traer una hoja de papel y
escribió el contrato de matrimonio: Sara era entregada
por mujer a Tobías según 10 prescrito en la ley de Moisés.
Después de esto comenzaron a cenar.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *