Nació en Nicomedia en 273. Hija de Dióscuro, se convirtió al cristianismo suscitando la ira de su padre, que trató en vano de disuadirla. Condenada, Bárbara sobrevivió milagrosamente a las torturas. Su padre la decapitó. Es la patrona de los bomberos y de los expertos en desactivar los explosivos.